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A partir del uno de julio, por normativa europea, serán obligatorios los tests priónicos en los toros de lidia tras su paso por la plaza. Pero todavía, cuando faltan escasos días para la entrada en vigor, persisten muchas incógnitas para conocer las pautas de actuación ante la avalancha de festejos taurinos que se celebrarán este verano. Sólo durante el 15 de agosto por la geografía española se celebrarán mas de 200 festejos de estas características.
¿Cómo se actuará el día uno de julio con la normativa europea? ¿Qué ocurrirá con los 15.000 festejos taurinos que se celebrarán este verano? ¿Cuáles serán los laboratorios a los que habrá que remitir las muestras? ¿Dónde se conservará la carne del animal hasta que llega el resultado del test si luego hay que pasarlo a la cadena alimenticia? ¿Se va a modificar la ley de mataderos y podrá entrar este tipo de carne al igual que ocurre con la de caza? ¿Habrá suficientes veterinarios para todos los festejos? ¿Qué puede ocurrir ante un positivo a partir de ahora?¿Desaparecen las ayudas de los fondos europeos o habrá una prórroga?
Todas ellas son incógnitas que, a día de hoy, la Administración no ha despejado. Empresarios, ganaderos y asociaciones relacionadas con el espectáculo taurino ven como el tiempo de la cuenta atrás se agota y desconocen cuales serán las pautas de actuación que se deberán llevar a cabo para la aplicación de la normativa europea a partir del primer día de julio.
"Todavía no hemos tenido ninguna respuesta de la Administración y estamos a la espera de que conocer los medios técnicos y legales así como el marco jurídico que se deberá de aplicar dentro de unos días", remarca Enrique Garza desde la Asociación Nacional de Organización de Espectáculos Taurinos (ANOVET). Su opinión es compartida por todas las partes implicadas de este tipo de espectáculos. Todos ellos coinciden en señalar que se está acabando el tiempo y las respuestas desde la Administración no llegan. Todos conocen que se deberá dar respuesta a la aplicación de la normativa europea que obliga a los test priónicos, pero por ahora sobre cómo actuar sólo tienen preguntas que deberá responder la Administración.
Alternativas posibles
"Ésta es la fiesta más intervenida" destaca Eduardo Martín-Peñato de la Asociación de Ganaderías de Lidia, a la que pertenecen más de 400 ganaderos de reses bravas. Y según explica Martín- Peñato, las competencias se reparten entre tres ministerios: Agricultura, que es responsable del animal mientras está en el campo; luego durante la corrida la responsabilidad es de Interior y por último, una vez el animal está muerto, pasa a ser competencia de Sanidad. "Desde nuestra asociación enviamos una carta a los tres ministerios con la petición de continuar como hasta ahora, es decir incinerando los animales, pero con la aplicación de la normativa europea sobre los test priónicos." Respecto a la indemnización por incineración, plantea como alternativa que "si los fondos europeos se acaban ahora a finales de junio, pues que a partir de este mes y hasta final de año se dote con fondos del Estado".
Desde su punto de vista la opción de llevar a cabo los test priónicos en todos los animales de todos los festejos y luego entrar en la cadena alimenticia es prácticamente imposible. Entre sus argumentos está que el problema del mundo del toro radica en la estacionalidad, es decir el elevado índice de concentración de estos festejos durante los meses de verano. Se estima que cerca de 15.000 espectáculos taurinos tienen lugar durante julio, agosto y septiembre. Una fecha clave para estas celebraciones es el 15 de agosto, fiestas populares en muchos puntos de España. "Entendemos que no existe la suficiente infraestructura como para llevar a cabo los tests priónicos con agilidad necesaria como para que luego la carne pueda entrar en la cadena alimenticia. Y además, con el agravante de que el toro tras la lidea se considera carne fatigada y está prohibida su congelación", puntualiza Martín-Peñato.
Otra opción, que se plantea como posibilidad, es copiar el modelo de Francia, donde por decreto del Ministerio de Agricultura el toro una vez está muerto se traslada al matadero, allí se le hace el test y tras obtener el resultado negativo la carne se libera al consumo. "Así en nuestro caso de trataría de buscar acuerdos con los mataderos que quieran colaborar y crear unas salas especiales para el tratamiento de carne de las reses de lidia. Es parecido a los mataderos cuando se realizan monterías", apunta Julio Fernández veterinario de la Unión de Criadores de Toros de Lidia. "Esta sería una opción porque, hoy por hoy, en lo que respecta a las plazas de toros que existen en España no reúnen las condiciones para poder tener la carne en refrigeración hasta que llegan los resultados del test." En temporadas taurinas, anteriores a "la crisis de las vacas locas", llegaban al mercado un total de 10 millones de kilos de carne de toro de lidia, según explica Martín Peñato.
Cómo se deberá actuar ante un positivo
Hasta la fecha no se ha dado ningún caso positivo en la ganadería de lidia. Pero con la realización masiva de estos test, a partir del mes de julio, se apuntan más probabilidades de que pudiese aparecer un caso positivo. Por el momento, y hasta nueva orden, si hoy apareciese un positivo, se sacrificarían todos los animales que se encontrasen en la finca.
A partir del mes de julio todavía no se tiene constancia de manera oficial sobre cual será la actuación a llevar a cabo. "Lo que hemos solicitado a la Administración es que a partir del mes de julio sólo se sacrifique a los animales de la misma familia; es decir ascendientes y descendientes del animal enfermo. Se trata de un modelo vertical, y al parecer esta opción se apunta como viable, pero falta la confirmación oficial", explica Eduardo Martín-Peñato. En este modelo vertical se sacrificaría al semental padre, la madre y los hijos del animal que ha dado positivo. Y si estos sacrificios llegasen, podría hablarse de reducción en los sementales en la ganadería de lidia y las consecuencias no han sido analizadas.
"Según la Oficina Internacional de Epizootias se apunta que se sacrificarían aquellos animales que hayan nacido un año antes y uno después del animal afectado", señala Julio Fernández, veterinario de Unión de Criadores de Toros de Lidia. Pero todavía permanecen a la espera de una resolución oficial para conocer las pautas de actuación ante un positivo.
De San Fermín a El Pilar
Son las dos ferias grandes. La primera será la que inaugure la aplicación de la normativa europea; la segunda es la que cierra la temporada taurina 2001. San Fermín, fiesta mayor para los navarros llegará dentro de 10 días y 60 toros de lidia de los hierros más destacados pisarán suelo navarro. "Aquí se quemarán los toros, vamos que no se comercializará la carne" señala Ignacio Cía director de la Casa de la Misericordia, entidad que organiza las corridas de toros en plaza de toros "Monumental" de Pamplona. Con estas palabras despacha el tema de la aplicación de la normativa europea en el mes de julio y remarca que esa es la normativa que le ha llegado desde el Gobierno de Navarra. En estas fiestas, con un marcado éxito a nivel internacional, conseguir una entrada para ver la corrida de toros se ha convertido en una misión imposible porque "desde 1982, más o menos, se abonó el total de la plaza", remarca Cía. Pero no son las grandes plazas o plazas de primera preocupan a los diferentes sectores del mundo taurino, sino las pequeñas y en consecuencia los cientos de festejos populares que tendrán lugar durante este verano en numerosos puntos de la geografía española. Tampoco a este respecto se conoce cómo se deberá actuar a la hora de realizar los test y tampoco se sabe que se hará con la carne de estas reses. Cuando comenzó la "crisis de vacas locas" los representantes de reses bravas pidieron que las ayudas europeas a través del FEGA (Fondo Español de Garantía Agraria) abarcasen toda la temporada taurina. En esta prórroga se incluía la que es considerada como última gran feria: El Pilar de Zaragoza. Pero sólo se llegó al acuerdo para el primer semestre del año, y ahora, a escasos días de que el margen se acabe reina la confusión. Habrá que esperar y ver cómo evoluciona la práctica de los test priónicos para saber si los carteles de la próxima temporada taurina siguen anunciando la mítica frase de: 6-toros-6.
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