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Una evaluación de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) no ha constatado que hayan aumentado las enfermedades por consumo de pescado y mariscos en los países asiáticos afectados por los tsunamis. Según la organización, no existen mayores riesgos de propagación de enfermedades por el pescado.
Este anuncio responde a los rumores, en el sur de Asia, de que es peligroso consumir pescado que haya estado cerca de los cuerpos de las víctimas del maremoto o se hubiera alimentado de éstos. Pero la FAO afirma que se carecen de pruebas que corroboren estos temores. Así, la organización asegura que "no está demostrado, desde el punto de vista epidemiológico o de ningún otro, que haya aumentado el peligro de contraer enfermedades por consumo de pescado o mariscos en las regiones damnificadas".
La FAO señala que evitar ahora el consumo de pescado podría ser negativo para la nutrición y la salud, sobre todo para los sobrevivientes de los tsunamis. "Se recomienda evitar el consumo de pescado o mariscos en evidente estado de descomposición, y sobre todo es importante garantizar que el producto esté eviscerado y bien cocido antes del consumo", asegura la FAO.
Sí preocupa a los expertos los dañados sistemas de gestión de las aguas residuales y de sanidad. Estos problemas pueden producir filtraciones en los criaderos de peces o en los estanques de acuicultura, y se produzcan infecciones virales, bacterianas o de parásitos intestinales. Así, en estas condiciones estarían especialmente expuestas las personas que comen pescado crudo o poco cocido, mientras que el consumo exclusivo de pescado de buen aspecto, adecuadamente limpiado y bien cocido reduciría los riesgos al mínimo, asegura la FAO.
La organización se ha referido también al temor que existe de que a consecuencia de los tsunamis aumente la concentración de biotoxinas en el pescado. "Acontecimientos de la envergadura de los tsunamis pueden hacer proliferar algas y acumularse ciguatoxinas en algunas especies de peces, y biotoxinas en los moluscos bivalvos. En casos extremos, las mareas rojas o la muerte masiva de peces señalan el peligro, y es necesario entonces cerrar las pesquerías", señala la FAO.
Sin embargo, las condiciones ambientales de ahora en las zonas afectadas por los tsunamis -donde prevalece la temporada de lluvias, húmeda y fresca son poco propicias para la proliferación de biotoxinas, concluye la Organización. La FAO añade que también es poco probable el peligro de contaminación de pescado y mariscos con contaminantes químicos naturales que el maremoto hubiera removido, por ejemplo minerales pesados.
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