Saltar el menú de navegación e ir al contenido
La Comisión Europea ha aprobado la importación del maíz Bt-11, de la empresa Syngenta, y pone fin así a la moratoria comunitaria a la autorización de organismos modificados genéticamente (OMG) vigente desde 1998. Esta decisión será válida durante 10 años, y con ella se adoptan también nuevas condiciones de etiquetado más estrictas.
La Comisión Europea ha autorizado la comercialización y la fabricación de alimentos para consumo humano del maíz Bt-11, que hasta ahora sólo se usaba para la elaboración de piensos animales. Este maíz se suma así a los 16 OMG que actualmente están permitidos en la UE (autorizados antes de la moratoria). La CE y algunos países llevaban anunciando desde hace casi un año que el fin de la moratoria era inminente, una vez que estuvo lista la nueva normativa sobre etiquetado y seguimiento de OMG, que entró en vigor el pasado 18 de abril.
Bruselas acaba así con el bloqueo a los OMG de forma unilateral, después de que los países de la UE no han conseguido un acuerdo respecto a la autorización de esos organismos. A finales de enero, la Comisión propuso la autorización del maíz Bt-11 al Consejo de Ministros de la UE, que después de un periodo de tres meses (que terminó el pasado 30 de abril) no consiguió una mayoría de países suficiente para pronunciarse a favor o en contra.
A partir de hoy, el maíz Bt-11 se podrá utilizar para elaborar aceites, harinas, productos de panadería, bebidas y otros alimentos. España es el único país de la UE donde en estos momentos se cultiva un OMG para alimentación humana o animal (un maíz con el que se fabrican piensos), de otra variedad Bt. Una vez terminada la moratoria, se prevé que la aprobación de cada OMG tenga una tramitación lenta, porque deberán ser examinados por los Estados miembros en los comités científicos correspondientes y si se repite lo que ha ocurrido con el Bt-11, los expedientes pasarán al Consejo de Ministros e incluso volverán a la CE.
La decisión, que David Byrne, comisario europeo de Sanida, ha calificado de "responsable basándose en una legislación clara y estricta", ha provocado numerosas reacciones de oposición por parte de grupos ecologistas, que han llegado a calificar de "desobediencia cívica" la autorización al no tener en cuenta el voto en contra de algunos países comunitarios.
En CONSUMER EROSKI nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI