Saltar el menú de navegación e ir al contenido

CONSUMER EROSKI, el diario del consumidor

Buscador

Boletines

| Baja | Más opciones |

(Seguridad alimentaria)


Cambiar de idioma

Otras utilidades


Dos estudios alertan de la pérdida de diversidad en los graneros mundiales

Un estudio publicado en Agronomy Journal, de la Sociedad Americana de Agrónomos, alerta del impacto negativo que el cambio climático podría causar en los cultivos de Canadá y Estados Unidos. La pérdida de capacidad productiva detectada en el granero norteamericano coincide con las precarias condiciones que, según el Imperial College de Londres, padecen los bancos genéticos de especies vegetales. Un duro informe de la institución londinense revela "el retroceso" de las condiciones de mantenimiento de variedades clave para alimentación humana y animal.

  • Autor: Por XAVIER PUJOL GEBELLÍ
  • Fecha de publicación: 26 de septiembre de 2002

El mantenimiento de un banco de semillas y de especies vegetales lo más amplio posible se ha venido considerando, de un tiempo para esta parte, como una tarea prioritaria para asegurar no sólo el máximo nivel de biodiversidad en nuestro planeta, sino también la seguridad alimentaria en vastas zonas acosadas por condiciones ambientales adversas. Pese a ello, y a los esfuerzos que vienen realizando algunas instituciones, la variabilidad en el volumen de semillas se está viendo amenazada por factores climáticos, de una parte, y por el manifiesto desinterés, según un informe elaborado por el Imperial College de Londres, que los gobiernos prestan a los bancos genéticos de semillas. Estos últimos, reza el documento, apenas tienen capacidad económica para subsistir.

El factor considerado en la actualidad como más amenazante, según se desprende de diversas informaciones elaboradas por la FAO, continúa siendo el climático. Pero hoy, señalan algunos de sus documentos de trabajo, no sólo hay que luchar contra las pertinaces sequías que azotan amplias regiones de África y Asia, tomadas ya como males endémicos que limitan la productividad agrícola. También hay que tomar en consideración los efectos que a escala local o regional se derivan de alteraciones de las condiciones climáticas que una buena parte de la comunidad científica atribuye al cambio climático.

Una de estas situaciones es la que relatan investigadores de los servicios de Agricultura de Canadá en la revista Agronomy Journal, de la Sociedad Americana de Agronomía. En un amplio estudio, de tres años de duración, los científicos han podido constatar como las condiciones climáticas del este de Canadá y del norte de Estados Unidos parecen tender a ser mucho más benignas en invierno. Pero a diferencia de lo que pudiera creerse, temperaturas invernales más suaves no implican mejores condiciones para las cosechas. Al contrario.

Los investigadores canadienses han comprobado que el aumento de temperaturas en invierno se acompaña de un descenso del volumen total de precipitaciones en forma de nieve. Al nevar menos, señalan, disminuye también la superficie de cosechas cubiertas por la nieve, con lo que pierden lo que ahora se ha visto que actúa como un manto protector contra las heladas.

Gilles Bélanger, uno de los coordinadores del estudio, destacaba en la presentación de los resultados, el pasado 18 de septiembre, los riesgos potenciales de un eventual incremento de temperaturas en la zona de investigación. "Se espera que la temperatura aumente entre 2 y 6 grados en esta región en los próximos 50 años", dijo. El aumento, añadió, podría afectar la productividad de unas tierras que dedican el 40% de su superficie a labores agrícolas.

Semillas en peligro

Las advertencias de Bélanger coinciden en el tiempo con la denuncia del Imperial College de Londres acerca de las condiciones de mantenimiento de los bancos genéticos de especies vegetales, una parte considerable de las cuales corresponden a usos agrícolas. Según la FAO, existen 1.470 bancos genéticos que albergan muestras de más 5,4 millones de especies. Entre ellas se cuentan la mayoría de las especies destinadas a alimentación humana y animal, además de las denominadas minor, cultivos especialmente relevantes en áreas agrícolas marginales de países en desarrollo.

Pese a la importancia de estos auténticos bancos de semillas, algo más del 6% de los países que contribuyen a su mantenimiento han perdido parte de sus colecciones genéticas mientras que otro 15% no sabe, o no informa, en qué situación se encuentran. La cifra contrasta enormemente con el incremento experimentado de especies coleccionadas, superior al 66%.

El mayor número de muestras almacenadas, no obstante, no se corresponde con su nivel de financiación. El 25% de los bancos genéticos han visto reducidos sus presupuestos mientras que otro 33% se mantiene estático desde hace por lo menos cinco años. Ello lleva a que el 66% de los centros considere que sus colecciones deben ser repuestas ante un grado de deterioro "claramente manifiesto". Tan sólo un 18% considera que las muestras almacenadas están en perfectas condiciones.

El mantenimiento de las muestras, concluye el informe del Imperial College, "es esencial" para la salvaguarda de cosechas ante fenómenos como el cambio climático, la deforestación y el avance de suelo urbanizado. Los principales reservorios de biodiversidad, añade, son "los bosques tropicales, los cultivos y los bancos genéticos". En ellos se encuentran especies adaptadas a distintas condiciones ambientales y de suelo, además de la variabilidad genética necesaria para generar cruces más productivos en un futuro. Como muestra de ello, el informe termina: "Future Harvest [consorcio que agrupa varios bancos vegetales] almacena 1.100 variedades de arroz salvaje; y en los Andes se cultivan 3.000 variedades distintas de patata". Ambos ejemplos son ilustrativos, concluye, de una biodiversidad agrícola que, según los expertos consultados por el centro londinense, está en peligro de recesión.

EL VALOR DE LA BIODIVERSIDAD AGRÍCOLA

Las principales fuentes de energía de origen vegetal continúan siendo, según estimaciones de la FAO y otras instituciones de carácter agrícola, arroz y trigo en porcentajes que alcanzan el 26% y el 23%, respectivamente. A una considerable distancia, aunque no por ello menos significativo, es el consumo de azúcar (9%), maíz (7%), mijo y sorgo (4%), aceite de soja (3%) y tubérculos (4%). Distintos aceites vegetales constituyen otro 6%.

Cada uno de estos productos alimenticios cuenta con infinidad de variedades adaptadas a las más diversas condiciones ambientales. Sin ir más lejos, las variedades de arroz o patatas que se cultivan en el continente americano o el asiático, pueden llegar a diferir tanto entre sí que apenas guardan más relación que una apariencia externa similar. Estas diferencias, sin embargo, son las que propician que variedades perfectamente adaptadas a las condiciones de suelo y clima específicas de un área determinada, rindan por encima de otras importadas. Para cada uno de estos productos las variedades se cuentan por miles.

No obstante, la búsqueda de mayores rendimientos, así como la generalización de cultivos extensivos, ha llevado a una homogeneización de los paisajes agrícolas. El informe del Imperial College desgrana algunos ejemplos de ello. En México, cita, se ha perdido "de forma irreversible" el 80% de las variedades tradicionales de maíz desde los años treinta hasta la actualidad; entre 1910 y 1920, Taiwán redujo de 1.200 a 400 sus variedades de arroz; y en Estados Unidos, se ha perdido una cuarta parte de la diversidad genética de soja entre 1947 y 1988. En muchos casos, la pérdida de diversidad se ha visto acompañada, contrariamente a lo pretendido, de una merma de la productividad.



Recursos de esta página



Validaciones de esta página

  • Accesibilidad: Conformidad con el Nivel Triple-A, de las Directrices de Accesibilidad para el Contenido Web 1.0 del W3C-WAI
  • XHTML: Validación del W3C indicando que este documento es XHTML 1.1 correcto
  • CSS: Validación del W3C indicando que este documento usa CSS de forma correcta
  • RSS: Validación de feedvalidator.org indicando que nuestros titulares RSS tienen un formato correcto