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Uno de los objetivos es reforzar la confianza en el sistema de seguridad alimentaria
El Gobierno aprobó en su reunión del pasado 23 de mayo desarrollar una Ley de Seguridad Alimentaria para garantizar a los consumidores su protección bajo cualquier circunstancia. Esta medida estaba prevista en la Estrategia de Seguridad Alimentaria 2008-2012.
El objetivo de esta iniciativa es reforzar la protección de los ciudadanos en todos los ámbitos relacionados con la alimentación. Para lograrlo, "la estrategia establece un marco que permitirá al Gobierno coordinar todas las acciones necesarias para garantizar bajo cualquier circunstancia la seguridad de los alimentos y, por tanto, proteger la salud de los ciudadanos y reforzar sus derechos como consumidores", explicó el Ministerio de Sanidad y Consumo.
Esta nueva estrategia aborda, entre otras cuestiones concretas, la disminución de la concentración de grasas trans en los alimentos, el apoyo a la lactancia materna, la prevención de riesgos biológicos en la alimentación, como salmonelosis, campylobacter o anisakis, o la exposición de las personas a los agentes químicos o contaminantes.
La estrategia impone una serie de principios, como reforzar la confianza de todos los interesados en el sistema de seguridad alimentaria, una perspectiva de prevención, refuerzo continuo de los recursos científicos, cooperación interinstitucional entre todas las administraciones públicas concernidas, cooperación intersectorial e internacional, así como un "esfuerzo permanente" de información a los ciudadanos.
Según Sanidad, esta estrategia se sustenta sobre tres grandes líneas, que se corresponden con otros tantos niveles de interlocución y actuación de la Administración General del Estado. En primer lugar, busca "más coordinación con la política comunitaria". Como segunda línea, establece la actuación coordinada de los organismos estatales. Finalmente, la tercera línea general pasa por "más coordinación y refuerzo de la acción en el Estado", con acciones como mejorar la coordinación con las comunidades autónomas o aprobar un Plan Nacional de Seguridad Alimentaria.
La misión de la seguridad alimentaria es conseguir que los productos alimenticios y sus procesos de elaboración logren un alto nivel de protección de la salud de los ciudadanos a partir de las mejores pruebas científicas, según apuntó Sanidad. Los principios en que se basa esta nueva estrategia pasan por un "elevado nivel de protección y hacer realidad el principio 'de la granja a la mesa', es decir, que la cadena alimentaria se entienda de forma unitaria, como un continuo". Además, considera que las empresas son las responsables legales de sus productos y su seguridad.
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