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El recurso se ha recuperado, pero todavía está lejos de las 28.000 toneladas establecidas para reanudar la pesca de la especie
La pesquería de la anchoa en el Golfo de Vizcaya continúa por debajo de la biomasa de precaución para el futuro de la especie, pese al aumento moderado registrado en el último año, según un estudio del centro tecnológico vasco de investigación marina y alimentaria Azti.
Este análisis provisional revela que la biomasa de bocarte es de 25.300 toneladas, casi 4.000 más que en 2006 (21.400 toneladas), pero lejos de las 28.000 establecidas como biomasa de precaución. Este dato, en un recurso pesquero de vida corta y alta variabilidad como la anchoa, hace recomendable «aplicar un enfoque de precaución, protegiendo el recurso cuando se encuentre a bajas biomasas y con capacidad reproductiva disminuida», señaló Azti.
El estudio se realizó entre los días 3 y 23 del pasado mes de mayo y se basa en la estimación de la producción diaria de huevos, para lo cual se cubrió todo el área de puesta de la especie para calcular la abundancia total de huevos en la zona donde se distribuye la población reproductora. Por otra parte, el Comité Científico y Técnico de la Pesca de la UE preparará a lo largo de esta semana los informes que determinarán si la Comisión Europea propone continuar la veda de la anchoa o, por el contrario, decide reabrir la pesquería en el segundo semestre del año.
Los científicos estudiarán los resultados de la campaña experimental que terminó recientemente. Si el dictamen del Comité indica que hay existencias suficientes y que ha mejorado el recurso, la Comisión propondrá a los países de la UE que para el segundo semestre se reabra la pesquería.
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