Saltar el menú de navegación e ir al contenido
Estos alimentos están sometidos a estrictas normas de calidad y seguridad
La progresiva incorporación de la mujer al mundo laboral, la comodidad o la falta de tiempo a la hora de cocinar han alterado los hábitos alimenticios de los españoles. Es por ello que cada vez se consumen más frutas y hortalizas frescas, lavadas, troceadas y envasadas al vacío sin tratamiento térmico, y listas para su consumo.
Estos productos, denominados de IV gama, mantienen todas sus propiedades naturales y no incorporan ni aditivos ni conservantes, por lo que deben consumirse antes de siete días. Su envasado, sometido a estrictas normas de calidad y seguridad alimentaria, se lleva a cabo en bolsas individuales, tarrinas o bandejas e incluyen toda clase de variedades y mezclas.
El consumo actual de alimentos de IV gama en España está en torno al 5%, con unas cifras de implantación cada vez mayores. Sólo en los últimos 12 meses, desde septiembre de 2005 al mismo mes de este año, su venta creció un 19,7%, hasta las 39.960 toneladas, según datos de la Asociación Española de Frutas y Hortalizas Lavadas, Listas para su empleo (Afhorla).
Las hectáreas dedicadas a la producción de frutas y hortalizas de IV gama oscilan en torno a las 14.000, correspondiendo un 62% de la superficie de cultivo a Murcia, un 20% a Levante, un 10% a Andalucía y el restante 8% al norte de España. Debido a una mayor homogeneización en su calidad organoléptica, está más extendida la comercialización de hortalizas que de frutas, en las que los sabores dependen en mayor medida del grado de madurez.
En CONSUMER EROSKI nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI