Saltar el menú de navegación e ir al contenido
Su objetivo es rentabilizar las capturas que se puedan dar de anchoa, chicharro y sardina
Los pescadores del Cantábrico saldrán de nuevo a la mar y reanudarán las faenas el próximo lunes, día 5, dando por finalizado el amarre que habían iniciado la pasada semana por las bajas capturas de anchoa. Así lo decidieron ayer en sus respectivas asambleas. Su objetivo es rentabilizar las capturas que se puedan dar de anchoa, chicharro y sardina, pero con las miras puestas también en suministrarse del necesario cebo vivo para afrontar la próxima campaña de bonito.
La flota del norte no está dispuesta a permanecer amarrada mientras Francia sigue capturando anchoa en junio. Hoy mismo se espera un importante desembarco de bocarte en el puerto de La Rochelle por parte de los arrastreros pelágicos franceses. Algunos barcos llevaban capturados en el primer día de campaña cerca de 2.000 kilos.
Ante esta situación, los pescadores temen que estas capturas francesas, por ser realizadas a grandes profundidades y en periodo de procreación de la anchoa, puedan producir el colapso definitivo de la especie. «Hemos visto que el comisario de Pesca, Joe Borg, lanza balones fuera y afirma que la pesca se abrió por el apoyo de Francia y España, mientras que la Secretaría de Pesca española afirma que fue la Comisión Europea la que permitió la apertura. Esto nos parece indignante porque mienten claramente», dijo el presidente de la Federación de Cofradías de Guipúzcoa, Jaime Tejedor.
Otro de los motivos para reanudar las faenas es la necesidad de llevar a cabo capturas de cebo vivo para la próxima pesca de bonito. En la pasada campaña, los más de 200 barcos de la flota de bajura del Cantábrico tuvieron en sus inicios muchas dificultades a la hora de conseguir cebo vivo, puesto que las zonas habituales de abastecimiento de anchoa estaban vedadas.
Pescadores vascos y cántabros tuvieron que irse a surtir a Galicia, donde también tuvieron que firmar un acuerdo con la Xunta para posibilitar una cooperación interregional necesaria para superar la crisis de la anchoa.
La pasada campaña del bonito tuvo el mejor registro de capturas de los últimos nueve años, pero con unos precios bajísimos que añadieron dificultades a un sector que se enfrenta a los problemas que conlleva el aumento progresivo de los costes de explotación por el alza imparable de los precios del gasóleo y las bajas capturas.
En CONSUMER EROSKI nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI