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La Consejería de Ganadería, Agricultura y Pesca de Cantabria ha dictado una Resolución que prohíbe la extracción y comercialización de moluscos bivalvos, mejillones, almejas y muergos, debido la presencia de biotoxinas DSP (Diarrethic Shellfish Poison) en los bancos naturales de la región.
Según la Consejería cántabra, este tipo de toxinas aparece por causas naturales debido a la aparición de grandes concentraciones de algunos tipos específicos de microalgas en las aguas marinas que consumen los moluscos bivalvos. Por este motivo, la Dirección General de Pesca y Alimentación ha establecido dispositivos de vigilancia y control para evitar la extracción y comercialización de los moluscos y garantizar así que no representan un riesgo para los consumidores.
Los últimos resultados analíticos realizados en el Centro de Control de Medio Mariño han detectado niveles de toxicidad superiores a los que legalmente establece el Real Decreto 571/1999, de 9 de abril, por el que se aprueba la reglamentación técnico sanitaria que fija las normas aplicables a la producción y comercialización de moluscos bivalvos vivos.
El cierre del litoral cántabro es temporal y se reabrirá cuando los niveles de biotoxinas DSP estén por debajo de los establecidos como seguros por la normativa vigente. Esta situación también ha afectado a parte de la costa gallega, el litoral de Málaga y sus efectos se han hecho notar también en las costas de Chile.
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