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La Junta de Castilla y León, a través de la Inspección de Consumo de la Consejería de Sanidad, tiene previsto desarrollar el próximo mes de mayo una campaña de control de mercado, centrada en el etiquetado de patatas fritas y otros productos de aperitivo.
La actuación de la Dirección General de Salud Pública y Consumo del Gobierno ha sido diseñada entre las comunidades autónomas españolas y la administración central. Está previsto que se inspeccione el etiquetado de unos 150 productos de aperitivos, entre patatas fritas, cortezas de cerdo fritas, "snack", palitos, lazos y otros aperitivos fritos y los establecimientos a visitar por parte de los inspectores de Consumo serán tanto fábricas como importadores de estos productos.
Esta verificación se complementará con la toma de muestras de estos productos con el fin de que su composición sea analizada en el laboratorio. El objetivo de esta campaña es conocer el grado de aplicación y cumplimiento de la normativa vigente por parte del sector productivo e importador de patatas fritas y otros aperitivos y adoptar las medidas necesarias para que estos productos estén correctamente etiquetados en el mercado.
Para ello, la Inspección de Consumo de la Consejería de Sanidad controlará el etiquetado del producto, verificando si figura la denominación correcta del mismo, la lista de ingredientes, el contenido neto, la fecha de duración mínima, el lote y el responsable del producto en la Unión Europea y su domicilio; si la información obligatoria está expuesta en el idioma oficial del Estado; y que el etiquetado carezca de expresiones que puedan confundir o inducir al error a los consumidores al respecto de las características y propiedades del producto.
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