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Contener el virus de la gripe aviar todo lo posible y reducir el riesgo de contagio entre las aves de corral criadas en libertad y los pastos silvestres podría contribuir a prevenir una pandemia mundial de gripe humana, según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
"Nuestro objetivo es proteger la salud humana, local e internacional, y promover la seguridad alimentaria. La estrategia de la FAO es combatir la enfermedad en su origen", asegura Samuel Jutzi, director de Producción y Sanidad Animal de la FAO. "Esto significa combatir la transmisión del virus donde se presenta la enfermedad: en las aves de corral, específicamente en las que se crían en libertad, así como en los patos que viven en los humedales, para frenar el virus en la región antes de que se propague a otras partes del mundo", dijo Jutzi en la Reunión Regional sobre la Gripe Aviar, que se celebra en la ciudad Ho Chi Minh (23-25 de febrero).
"La enfermedad podría, en el peor de los casos, dar lugar a una nueva pandemia de gripe humana. Cada vez es mayor el peligro de propagación de la gripe aviar, y los países productores de aves de corral no pueden soslayarlo", añade. Es probable que la gripe aviar persista durante varios años en algunos de los países donde ha habido brotes recientes de la misma, insiste el experto. Se piensa que las aves silvestres, en particular los patos, son huéspedes naturales del virus de la gripe aviar y, por lo tanto, será muy difícil erradicar por completo la enfermedad.
"Con todo, la información de que se dispone ahora indica que el comercio de aves de corral vivas, la mezcla de especies diversas de aves en las granjas y en los mercados de aves vivas, y la falta de medidas eficaces de bioseguridad en la producción de aves de corral contribuyen mucho más a la propagación de la enfermedad que los desplazamientos de las aves silvestres", señala Jutzi. Los expertos insisten en la necesidad de aplicar estrictas medidas de bioseguridad en toda la cadena de producción avícola, desde la granja y el pequeño productor hasta los canales de distribución, los mercados y la venta minorista.
Hace falta crear conciencia entre el público de los peligros de propagación de la gripe aviar, y modificar algunas costumbres locales, como el consumo de sangre cruda de pato, para evitar más casos de contagio humano. Muchos de los países afectados por la gripe aviar tienen una capacidad limitada para combatir el virus. Carecen de instrumentos de diagnóstico y de sistemas de vigilancia eficaces, esenciales para dar la alerta e intervenir a tiempo.
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