Saltar el menú de navegación e ir al contenido
La confianza de los consumidores se ha visto mermada recientemente a raíz de un informe que destacaba los riesgos asociados a una exposición a contaminantes medioambientales como el mercurio y las dioxinas, que se acumulan en el pescado. Sin embargo, algunos datos indican que los niveles de contaminantes que se encuentran en el pescado están muy por debajo del límite que se considera peligroso.
Según el Consejo Europeo de Información para la Agricultura y la Alimentación (Eufic), la alarma pública saltó debido a la publicación de un estudio realizado por expertos estadounidenses que sugería que los niveles de contaminantes orgánicos, incluidos las dioxinas y los PCB, en salmones de piscifactoría podía entrañar un riesgo para la salud. Los autores del estudio aconsejaban consumir menos de media porción de salmón de piscifactoría (procedente de zonas específicas) al mes, lo que contrastaba con las recomendaciones que revelaba coincidían con los indicados en otros estudios de menor envergadura y permanecían dentro de las pautas de seguridad aceptadas internacionalmente.
La discrepancia provenía del hecho de que los autores han basado sus recomendaciones en un método de análisis de riesgos que no está aceptado a nivel internacional por toxicólogos y otros expertos en seguridad alimentaria, informa Eufic. Las autoridades encargadas de la seguridad alimentaria en Europa y en EEUU convinieron que el estudio no aportaba datos nuevos en materia de seguridad y que el consumo de una porción de salmón de piscifactoría a la semana seguía considerándose seguro.
Si se siguen las recomendaciones oficiales, los riesgos potenciales asociados al consumo de pescado se reducen al mínimo; y en cualquier caso, los beneficios para la salud los superan con creces. Disponemos cada vez de más pruebas de que los AGPI omega-3, presentes en el pescado azul, reducen el riesgo de invalidez y muerte debidas a enfermedades coronarias, y desempeñan un papel fundamental en los procesos inflamatorios como la artritis, así como en la prevención de algunos tipos de cáncer. Así, la decisión del consumidor de incluir o excluir un alimento de su dieta debe basarse en información científica y no en titulares de prensa.
En CONSUMER EROSKI nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI