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Dos nuevos métodos desarrollados por expertos del Servicio de Investigación Agrícola de EEUU (ARS, en sus siglas inglesas) permiten detectar el aditivo clorhidrato de ractopamine, destinado al engorde de ganado vacuno y porcino. Los métodos son eficaces tanto en animales vivos como muertos.
Se trata del proceso llamado cromatografía líquida de alta resolución (HPLC, en sus siglas inglesas), uno de los principales métodos utilizados por los inspectores federales para determinar las concentraciones de residuos del aditivo. Los ensayos han sido considerados como esenciales en los programas de seguridad alimenticia de EEUU, que tienen como objetivo proteger a los consumidores del mal uso del aditivo y otras drogas para animales.
A pesar de las ventajas del método, desarrollado por los expertos del Centro de Investigación Agrícola del Valle del Río Rojo, Weilin Shelver y David Smith, los ensayos pueden ser costosos. Los expertos han desarrollado dos tipos de ensayos que utilizan un anticuerpo monoclonal, proteína especializada que se ata con las moléculas del aditivo en muestras de orina o tejido, para hacer posible la detección del aditivo. El primer método es un ensayo inmunoabsorbente ligado a enzimas (ELISA, en sus siglas inglesas). El segundo de los métodos está basado en un biosensor óptico, informa el ARS.
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