Saltar el menú de navegación e ir al contenido
Esta semana se ha constituido la Comisión Nacional de Biovigilancia, órgano de asesoramiento en materia de organismos modificados genéticamente (OMG), encargado de informar sobre el establecimiento, desarrollo y aplicación de los planes de seguimiento que se realicen sobre variedades transgénicas, así como de la evaluación de los análisis para la determinación de la presencia de OMG en semillas, alimentos y piensos.
Esta Comisión, que ya ha celebrado su primera reunión, está integrada por responsables de las administraciones públicas, expertos en bioquímica y genética, así como representantes de las organizaciones agrarias y distintos sectores relacionados con la producción, el comercio y el consumo. En esta reunión se ha presentado el borrador de Orden por la que se hacen públicas las normas sobre la coexistencia de los cultivos modificados genéticamente con los convencionales y ecológicos, borrados que incluye otros requisitos, a partir de abril de 2004, de que los agricultores y otros operadores comuniquen por escrito la modificación genética contenida en su cosecha, de acuerdo con la normativa comunitaria sobre el etiquetado de OMG, y a la trazabilidad de los alimentos y piensos producidos a partir de estos.
La nueva normativa incluiría disposiciones para el seguimiento de unas buenas prácticas agrícolas con el fin de que la siembra de una variedad modificada genéticamente pueda ser compatible con el cultivo de otras variedades en los campos vecinos, así como la obligación por parte del agricultor de comunicar por escrito a las comunidades autónomas correspondientes. Con estas normas de coexistencia, y de acuerdo con las conclusiones establecidas en el Libro Blanco de la Agricultura y el Desarrollo Rural, España consolida su liderazgo en la UE respecto al empleo de la moderna biotecnología para una producción agraria sostenible.
Coexistencia
Los ensayos de coexistencia, coordinados por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en colaboración con el Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria y el Instituto Técnico Agrario Provincial de Albacete, han demostrado cómo la influencia del polen de los cultivos transgénicos en otros cultivos convencionales próximos se reduce a las primeras líneas de los cultivos convencionales.Por otro lado, se ha hecho referencia al incremento del número de variedades autorizadas, que durante este mes de febrero llegan a las 9 variedades de maíz, dos con la modificación genética CG-176 y las siete restantes con la modificación genética MON 810.
En CONSUMER EROSKI nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI