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El Ministerio de Agricultura, Desarrollo Rural Pesca de Portugal ha confirmado a la Oficina Internacional de Epizootias (OIE) un foco de enfermedad vesicular porcina en el municipio de Leiria, en la región de Beira Litoral. El último foco de esta enfermedad en Portugal se confirmó en septiembre de 1995.
La explotación afectada contiene 1.754 cerdos, que no han salido de la explotación durante los treinta días anteriores a la primera detección de los signos clínicos. Según datos de la OIE, el 22 de diciembre se obtuvieron los resultados positivos con la prueba RT-PCR realizada en el Laboratorio de Pirbright, en el Reino Unido, que es el Laboratorio de Referencia de la OIE para la enfermedad vesicular porcina.
Por el momento, y hasta que no se conozca el origen de la infección, se han aplicado las medidas de control recomendadas por la Directiva 92/119/CEE del Consejo de las Comunidades Europeas "por la que se establecen medidas comunitarias generales para la lucha contra determinadas enfermedades de animales y medidas específicas respecto a la enfermedad vesicular porcina".
Así, la explotación está sometida a restricciones desde el 17 de diciembre de 2003, el día 19 se inició el sacrificio y destrucción de todos los cerdos de la explotación, se prohíben los movimientos de cerdos de todas las explotaciones porcinas situadas dentro de las zonas de protección y de vigilancia instauradas y se refuerzan las medidas de desinfección de los vehículos que transportan cerdos en Portugal.
Además, todos los lotes de cerdos destinados a la exportación serán sometidos a pruebas de detección sexológica de la enfermedad vesicular porcina antes de su expedición. La enfermedad vesicular porcina afecta a cerdos. El virus infecta rápidamente a través de lesiones en la piel y las mucosas. La transmisión suele producirse por contacto directo con excreciones de cerdos infectados. La contaminación fecal es una fuente importante de propagación del virus, a menudo dentro de vehículos contaminados. También puede transmitirse a través de desechos de la carne y desperdicios a base de cerdos infectados.
La enfermedad se ha registrado en Hong Kong, Japón y varios países europeos. Según información de la OIE, los síntomas clínicos de la enfermedad vesicular porcina se pueden confundir con los de la fiebre aftosa: súbita aparición de cojera en varios animales, aumento de la temperatura del cuerpo de 2-4ºC, las vesículas aparecen en el hocico y a lo largo de la banda coronaria así como en los espacios interdigitales de los pies y la recuperación se suele producir en un plazo de una semana, con un máximo de tres semanas.
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